Visto en El Correo Gallego. Su autor es Alfredo Conde.
ENTIENDO los problemas de la ortodoxia que lleva a algunos, no pocos, a rasgarse las vestiduras ante la posibilidad de que Jesucristo, en vez de morir en la cruz, lo hubiese hecho unos segundos después de haber sido descendido de ella. El credo tridentino: "Fue crucificado, muerto y sepultado", se dice en él y, lo que menos les importa, a este tipo de personas, es todo lo demás. El ejemplo de vida de JC, el de su muerte, el propio mensaje evangélico, el hecho de la redención en si mismo y así hasta la exasperación o incluso el pasmo, que es lo que si nunca hubiese sido testigo de la ortodoxia que siempre nos afecta a todos en un grado u otro, me produciría este tipo de actitudes estrechas.