Al frente de la masonería simbólica española desde 2006, Farrerons, periodista de profesión, atiende a LA GACETA para abordar la posible retirada de los crucifijos de las aulas. La Gran Logia Simbólica Española (GLSE), federación de logias independiente y en estrecho contacto con la masonería francesa, apoya la retirada de los símbolos religiosos. No oculta sus aspiraciones. Se trata del representante de la segunda federación masónica más importante del país tras la Gran Logia de España (GLE, que sigue a la masonería anglosajona y no admite a mujeres). Asimismo, en la GLSE no es necesaria “la creencia en un Dios revelado”.